Transsiberian
Brad Anderson 2008 Spain
Un thriller criminal post-guerra fría, bellamente rodado y solidamente construido, confirma al interesante Brad Anderson comoun objetivo a seguir.
Brad Anderson empezó a trabajar en el terreno del miedo (o en este caso más ajustadamente, el thriller) con "Session 9", un éxito sorpresa que suponía un cambio de tercio respecto a sus anteriores obras, como "Próxima parada, Wonderland". Era un thriller oscuro, rodado con pocos medios pero con muy buenas ideas, y en la que era omnipresente una atmósfera enfermiza.
Anderson continuó ese camino con "El maquinista", otro thriller oscuro, rodado en Barcelona y financiado por Filmax. Muy comentada fue la trasnformación física del protagonista Cristian Bale, que perdió casi 30 kilos para preparar su papel.
Ahora, el director repite con la financiación hispana de filmax, y presenta "Transsiberian". Sustituye los espacios cerrados y oscuros de sus dos anteriores obras por los espacios abiertos y blancos de la estepa siberiana, para presentarnos un thriller post-guerra fría.
Una pareja estadounidense, Roy (Woody Harrelson) y Jessie (Emily Mortimer) deciden coger el transiberiano para volver desde Beijing hasta Moscú. En el conocerán a Carlos (Eduardo Noriega) y Abby (Kate Mara), dos jóvenes mochileros, que les traerán más de un problema. Sobre todo cuando Grinko (Ben Kingsley), un polícia de la federación Rusa, empiece a husmear en el tren en busca de traficantes de droga.
Jugando con un material menos fantástico que el de las dos obras anteriores, Anderson se desenvuelve muy bien, sacando mucho partido de los paisajes, tanto la estepa como el vertedero que son las ciudades siberianas post-soviéticas. Los cuatro personajes principales, exceptuando el de Harrelson, tienen muchas dobleces, y no acaban de ser nunca lo que parecen. Cuando en el juego entra el personaje de Ben Kingsley, el juego de equívocos y engaños llega a sus mejores momentos. Sólo en algún momento cerca del final, la trama cae un poco en terreno de tópicos.
Un buen thriller pues, con un cast muy convincente, y unos valores de producción a la altura de las circunstancias.
Jordi Montornés
Jordi Montornés
