Disaster Movie
Jason Friedberg, Aaron Seltzer 2008 EEUU
No es la primera vez que hablamos del fenómeno que supuso en su día "Scary Movie" y de la evolución que el género paródico ha vivido desde entonces.
Así como unas comedias alcanzan el mismo objetivo de manera más
implícita y velada (el caso más reciente lo tenemos en "Tropic
Thunder"), las " ...Movie" atacan directamente a sus objetivos
(generalmente películas que han dado que hablar últimamente debido
principalmente a su recaudación) plagiando sus escenas, planos y/o
secuencias y convirtiéndolas en situaciones cómicas.
No hay que
olvidar que el origen de todo ello residía en la crítica feroz y sin
concesiones a los lugares comunes de tales películas, algo que ya
hicieron en su día "Hot Shots!", "Aterriza como Puedas" o "Agárralo
como Puedas" (éstas dos, creadas por David Zucker), y así, por ejemplo,
el primer "Scary Movie" supuso un cambio radical en la manera de
entender el cine (de terror) por parte del público mayoritario. ¿O es
que a partir de entonces han tenido el mismo éxito las cintas
sucedáneas de "Scream" o "The Ring"?
Sin embargo, tan noble
finalidad se perdió rápidamente, con la llegada a los cines de "Scary
Movie 2", pistoletazo de salida oficial a la corriente de aguas
pútridas que a partir de entonces invadió las salas de todo el planeta
bajando el listón a velocidades de vértigo y haciendo olvidar las
buenas maneras de su predecesora.
Afortunadamente para el
espectador (muy poco exigente, eso sí), desde hace unos años, tal caída
se ha bifurcado y mientras unos se empeñan en mantener la tónica
descendente (curiosamente, capitaneados por los guionistas del primer
"Scary Movie"), otros intentan poco a poco retomar el vuelo (menos
curiosamente, con Zucker a la cabeza), aunque a estas alturas lo tengan
prácticamente todo perdido debido a los prejuicios que han ido creado
los primeros.
Forman precisamente parte del primer grupo de cintas,
aberraciones como "Date Movie", "Epic Movie" o "Casi 300", mientras que
en el segundo aparecen las más graciosas "Scary Movie 3 y 4" o
"Superhero Movie".
Pues bien, "Disaster Movie" ocupa claramente un puesto privilegiando en el primero.
Todo comienza en una fatídica noche en la que, sin motivo aparente,
todas las catástrofes naturales conocidas (meteoritos, tornados,
terremotos, y cualquier otra cosa que se nos pueda ocurrir) van a
azotar la ciudad sin piedad. Un grupo de amigos tendrán que hacer
frente a las más cómicas y absurdas situaciones para poder sobrevivir y
solventar el misterio detrás de estas extrañas catástrofes.
Aburrida, rematadamente estúpida y sin una sola pizca de gracia, no
resulta extraño entrar en Imdb y encontrar a esta nueva aberración del
¿humor? situada en el top 100 de las peores películas de la historia,
lista que tiene el dudoso honor de encabezar.
Y aunque ese
reconocimiento (que puede tornarse a su favor y convertirse en
publicidad gratuita, motivo que me hace imaginar las oscuras
justificaciones de su estreno en cines en España...) no es del todo
merecido debido a su inmediata predecesora, aquella tortura llamada
"Casi 300", bien cierto es que parece esforzarse al máximo para
lograrlo.
Como viene siendo habitual, Aaron Seltzer y Jason
Friedberg (directores y guionistas) vuelven a olvidarse de un guión
propiamente dicho, y arremeten contra "Indiana Jones IV", "Hancock",
"Wanted", "Monstruoso", "Sexo en Nueva York", "Juno" o "High School
Musical" entre muchas otras, a base de plagiar muchas de sus escenas,
mezclarlas entre sí, y pasarlas por un primas teóricamente cómico.
Y digo teóricamente, porque a parte de un par de guiños mínimamente
chistosos (siendo muy benevolente) nada logra despertar en el
espectador un atisbo de sonrisa, salvo la que pueda provocar la
distinción del carrusel de personajes (casi infinito) sacados a
colación.
Sin ninguna duda, ese es el único punto a favor de
"Disaster Movie", aunque ello suponga quemar a una velocidad inusitada
sus cartuchos.
Bueno, ése y la presencia de Carmen Electra, todo un
clásico a quien en esta ocasión se suma la no-sé-muy-bien-por-qué
famosa Kim Kardashian.
El resto se lo pueden
imaginar si han visto alguna de las tropecientas fotocopias mencionadas
al comienzo: una sucesión de chistes terriblemente apagados, soeces en
algunas ocasiones y subnormales en otras, basados en películas de las
que ya ni buscan reírse. De hecho, en en los dos o tres momentos en los
que sí busca meterse con su original cuando "Disaster Movie" logra sus
momentos de menor oscuridad, logrando que (casi) sonriamos al ver en el
año 10001 Antes de Cristo a un cavernícola decir "shit", al comprobar
la dificultad que supone disparar con efecto, o al asistir al retorno
de uno del héroe con sombrero y látigo más famoso de todos los tiempos.
Éstas tres escenas, alguna frase suelta, y las terrorífica versión
rabioso-carnívora de "Alvin y las Ardillas" son los pocos elementos
destacables, siendo más que benévolo, repito, de una de las peores
películas que el cine reciente ha parido.
Todo lo demás, un
despropósito tras otro, terriblemente aburrido pese a que su metraje no
llega a la hora y veinte, y en el que tienen encima la desfachatez de
introducir temas musicales de absoluta vergüenza ajena (si la parodia
de "High School Musical" en los primeros minutos no tiene nombre,
esperen a ver lo que hacen con "Im fucking Matt Damon").
Imaginen hasta qué punto se trata de una producción sin razón de ser,
que en más de una ocasión intenta hacer mofa de cintas como
"Supersalidos", que ya es una comedia grosera y con tintes de parodia...
Un servidor sigue ignorando la razón de que por estos lares se lleguen
a estrenar películas así (plagadas además de chistes sobre la tele y la
prensa rosa norteamericanas y por tanto fuera de lugar en el resto del
mundo), mientras que otras mucho mejores, sean o no del mismo género,
quedan para el olvido o para la descarga a través de Internet.
Para que después se quejen de crisis y piratería.
En fin, insultantemente malo, se trata de un triste espectáculo de
desprópositos (mal escrita, mal dirigida, mal interpretada...) a evitar
a toda costa, a menos que no se vaya hasta arriba de alucinógenos y
pueda uno permitirse el lujo de tirar ocho euros a la basura.
Carlos Giacomelli

