Monstruos contra Alienígenas
Rob Letterman, Conrad Vernon 2009 USA
Nueva producción de animación que se aprovecha del 3D para vender una historia sin grandes alicientes pero que gustará a los más pequeños.
Empeñada en quedar en evidencia, la DramWorks SKG vuelve a la carga con
otra película de animación producida en la cadena de montaje, un alarde
de técnica (es la primera vez que una cinta de animación es presentada
en 3 dimensiones casi en la totalidad de sus salas) que no logra
esconder las evidentes carencias creativas que se esconden en el nuevo
sacacuartos de compañía responsable de "Shrek". Y van...
Como todos sabrán a estas alturas, "Montruos contra Alienígenas" se
vende como un homenaje/parodia de las películas de ciencia-ficción
principalmente cincuenteras, y lo cierto es que mientras se centra en
ello, la cinta de Rob Letterman y Conrad Vernon funciona, logrando los
mejores gags de la cinta y abriendo de par en par la puerta a la
esperanza. "Attack of the 50 Foot Woman", "Godzilla" (y sucedáneos),
"Los Invasores de Marte", "Ultimátum a la Tierra", "La Mosca", "The
Blob"... todas ellas tienen cabida en una introducción arrolladora que
mantiene vivo (y de qué manera) el interés del espectador mediante el
ejercicio de remembranza y una sucesión de escenas cómicas más que
logradas.
Sin embargo, y como ya sucediera con la saga de "Shrek" o todo lo que
ha ido pariendo posteriormente la DreamWorks, no logra evitarse cierto
sentimiento de inseguridad, pues la película en ningún momento da
muestras de sentirse cómoda con ese discurso (inteligente). Dicho y
hecho, en apenas veinte minutos se giran las tornas, y de referentes
tan impresionantes se pasa a otros mucho más obvios y recientes, que
demuestran cuál es la cultura cinéfaga de sus creadores y sus objetivos
reales. "Men in Black", "Encuentros en la Tercera Fase", "Mars Attack!"
y "Monstruos, S.A." (de Pixar) se convierten así en los verdaderos y
únicos protagonistas de una película que comienza a hacer aguas
conforme avanzan los minutos, olvidando ese regusto entrañable (fruto
del homenaje a un cine injustamente desprestigiado por las grandes
masas) y anclándose en la enésima historieta de héroes improvisados,
superaciones personales, moralinas de tres al cuarto y lo que es peor,
chistes que bajan a martillazo limpio el rango de edad necesario para
ser entendidos.
La esperanza pega aquí su esperable portazo, y el aburrimiento (por
parte de adultos pero también de niños) presenta sus credenciales,
mientras el prefabricado guión se estanca en la misma historia de
siempre, la misma que nos cuelan una y otra vez bien sea protagonizada
por un orco, un panda o una mujer gigante. Y uno no hace sino recordar
a cierto robot inolvidable protagonista de otra oda a la
ciencia-ficción vista recientemente...
Sea como fuere, justo es reconocerle a esta desaprovechada batalla
entre monstruos y alienígenas cierto atisbo de mejora en su tramo
final, dotado de algún chiste digno de su primera media hora que logra
evitar el total derrumbe e incluso endulza el sabor una vez encendidas
las luces de la sala.
Aunque tal vez todo este discurso esté de más, y en realidad el
verdadero problema de la película radique en su doblaje castellano.
Mientras que el reparto original está compuesto por Reese Witherspoon,
Kiefer Sutherlan, Seth Rogen, Will Arnett o Hugh Laurie entre muchos
otros salidos, en su mayoría, de comedias televisivas de altísimo
nivel, aquí la voz cantante la pone Carolina Cerezuela quien, con
perdón, parece estar copulando durante la totalidad de los 90 minutos
de película. Quién sabe si, en su versión americana, o doblada por los
dobladores originales de cada uno de los actores antes mencionados, la
cosa mejora lo suficiente como para llevarse semejante alud de halagos
que desde ciertos sectores profesionales ha recibido.
Lo cierto es que por una cosa o la otra, "Monstruos contra Alienígenas"
consigue una buena nota única y exclusivamente por su formato
tridimensional, que maquilla (pero no esconde) las carencias de una
productora abocada al fracaso artístico, que no económico. Podrá
recaudar todos los dólares del mundo, pero no cabe duda de que supone
la definitiva claudicación de una infantil DreamWorks frente a la
todopoderosa Pixar.
Con todo, sirve como mero entretenimiento, su visionado resulta
altamente recomendable por su impecable factura técnica y
espectacularidad (visual), y supongo que será plato de agrado para los
más pequeños e inocentes de la familia.
Por Carlos Giacomelli

