Gijón'08 - Rueda de prensa con Lucrecia Martel

David Brion 24 November 2008

La prestigiosa realizadora argentina Lucrecia Martel ha comparecido ante los medios hoy en Gijón para hablarnos sobre su última película y sobre su interesante y personal mirada.

Aunque no es la primera Rueda de Prensa a la que asistimos en este festival, ni será la última, la de Lucrecia Martel fue probablemente la más valiosa de la que nos ofrece el Festival (ya me desvelé previamente como incondicional), con un pulso certero a su carrera y a la realidad del cine independiente según la propia directora.

El comienzo de la propia rueda de prensa, no podía ser de otro modo, llegó con "La mujer rubia". Así, la propia directora arrancó hablando de cómo empezó todo, recordando que el punto de partida de toda la idra no es otro que "un accidente que se hizo muy conocido en Argentina, por que el muerto era un chico muy joven, hermano de una modelo, y la conductora que lo atropelló era también una chica joven que huye del lugar del accidente y, con ayuda de sus padres, en una mala interpretación de lo que es protegerla, trata de ocultar lo ocurrido. Los problemas que tuvo esa chica no vinieron tanto del atropello en sí mismo sino de la manera de actuar después, de la actuación y consejos de su familia" . Y poco más se dijo en una rueda de prensa que pronto se fue por otros derroteros. Aunque sí respondió a la inevitable pregunta sobre el cambio de título de la cinta, teniendo a bien aclararnos que "se trata de un problema técnico, pues La mujer sin cabeza estaba reservado y ante eso no se le puede hacer nada" . El nuevo título, no en vano consensuado con ella, "no me disgusta en absoluto -afirma-, si bien es cierto que todas mis películas tienen un título muy propio de la Serie B, algo que me gusta mucho, y que no es tan fuerte en La mujer rubia como en La mujer sin cabeza".

Y aquí se terminó el lugar de su última cinta en rueda de prensa. Tan pronto llegó la primera pregunta sobre el cine independiente y sus esperanzas, la directora no huyó de responder, si bien su mirada al respecto no es demasiado halagüeña: "Esperanza... poca" , afirmó rotundamente. "Sólo que la actual crisis sea tan profunda que provoque alternativas, pues hoy la variedad parece atentar contra el mercado. Pero hay que ser realista, no hay más que ver que el primer efecto de la crisis fue el cierre de las casas independientes en EEUU y Gran Bretaña. Hasta ahora yo, por ejemplo, nunca tuve problemas para estrenar en esos países, aún con pocas copias, y ahora me estoy encontrando verdaderos problemas. Es necesario reactivar el mercado independiente, evitando que todo el pastel se quede en manos de multisalas que mantienen compromisos con sus casas matrices como Paramount o Warner".

Sin necesidad de más preguntas al respecto, la argentina profundizó más en los problemas a los que el cine más alternativo se enfrenta. Y uno de los mayores es, para ella "la estigmatización de cierto cine por tener diferentes maneras de formularse, por defender diferentes valores. Vamos a ver, sé perfectamente en qué parcela del cine estoy como realizadora, pues como espectadora estoy en todas. Pero es una lástima y tenemos que empezar a tratar de cambiar el que a un determinado cine se le limite con etiquetas como intelectual o alternativo, que de por sí le limita, provoca que parezca no interesa a la gente, que es incapaz de conectar con el público, por que tenga menos espectadores. Eso es como decir que la gente prefiere el pollo de criadero al de corral por ser más consumido, y no, a todos nos gusta tomar pollo de corral de vez en cuando, aunque el de criadero esté gordito y también muy bueno". Tras el simil culinario, que arrancó las risas de gran parte de la sala, matizó: "Por supuesto, sé que yo no hago Spiderman, pero tampoco hay que ir con un catedrático de Salamanca a ver mis películas. Hay que ir con un cubo de palomitas y simplemente mirar".

Y tras este pequeño repaso a la situación del mundo independiente tocaba acercarnos más a SU cine personal. Concretamente, respondió a la pregunta de si había intención política con un rotundo "claro" , que fue, una vez más, matizado al instante. "Pero no por que tome partido por una izquierda, o una derecha. Se trata de que ver un conflicto como una cuestión psicológica individual es hacer un gran esfuerzo por aislar a esa persona. Las consecuencias y los engaños atañen a toda la sociedad que le rodea. Eso lo convierte en político de algún modo". Sin salir del tema del cine de Lucrecia, analizó su relación con los hermanos Almodóvar, cuya productora El Deseo ha producido sus dos últimas pelícuas: "El primer contacto con Almodóvar lo tengo yo cuando veo sus películas. Luego él ve La Ciénaga, y se interesa. Fue una bendición. Lo mejor de trabajar con El Deseo, con los Almodóvar, es que conocen perfectamente los problemas y carencias de hacer el cine en torno a una cierta mirada por que ellos lo hacen también. Por supuesto, Pedro ha superado ya esas barreras, pero viene de ahí, los tuvo en el pasado, y los conoce a la perfección."

Y para terminar la rueda de prensa, analizó su próximo proyecto de futuro, "El Internauta": "Es una adaptación de un cómic argentino de gran éxito, y con una especial repercusión en Buenos Aires. Es una historia compleja, a la que se le pueden dar muchas lecturas políticas, pero yo me lo planteo tan solo como una historia de aventuras, púramente de género. En este momento está en periodo de escritura, todavía. Tanto yo como los Almodóvar nos hemos dado un tiempo y en Abril, cuando esté terminado, volveremos a encontrarnos para ver si es viable la realización inmediata. Soy consciente del momento económico en que estamos y que esta es la película más cara que haya realizado hasta ahora."

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