Sitges'09 - Análisis del primer fin de semana
Javier Rueda 5 October 2009
En estos cuatro días de festival hemos visto obras de indudable calidad, entre ellas dos obras de Takashi Miike, el estreno de Rec2 o la nueva película de Park Chan-wook.
Prometedor arranque de festival en el que ya hemos podido ver obras de contundente calidad y pequeñas joyas a reivindicar, con una variedad temática notable y la presencia de nuevos trabajos de directores de prestigio.
El jueves asistimos a la presentación de REC2, de nuevo dirigida por Balagueró y Plaza, obra que es un punto inferior a su predecesora pero que conserva su inquietante atmósfera y su capacidad para tenernos en tensión durante todo el metraje. Sin duda una buena película de zombies con sorpresa argumental incluida y referencias cinéfilas por doquier.
Takashi Miike nos ha vuelto a deleitar con su talento, esta vez por partida doble, con films como Yatterman y Crows II. El primero es una adaptación de un anime que gozó de mucho éxito en Japón a finales de los años setenta y que nos muestra la eternamente cómica y guiñolesca lucha entre "los buenos" y "los malos", mechas descomunales mediante y con un cierto toque erótico nada desdeñable teniendo en cuenta que es un producto dirigido al público infantil. Crows II es la continuación de Crows Zero -con la que comparte su gusto por la violencia y cierta filosofia nihilista naif- y en ella volvemos a contemplar las violentas luchas y las frágiles alianzas que ocupan el día a día de diversos clanes formados por estudiantes, todos ellos con el propósito de ser los más fuertes de la zona y así quedarse con su gobierno. Si algo comparten ambos films presentados por Miike es su poderío visual y su magistral dirección "marca de la casa".
Otro director oriental de culto, en este caso el surcoreano Park Chan-Wook, nos mostró su particular visión de lo que ha de ser una película sobre vampirismo con Thirst, protagonizada por los espléndidos Song Kang-ho y Kim Ok-vin. Chan Wook vuelve a ofrecernos un apartado visual apabullante para contarnos una historia muy rica en subtextos que precisamente adolece de resultar demasiado dispersa a veces, si bien en conjunto y pese a sus altibajos de ritmo resulta ser un film de una calidad notable en el que, tratándose de un film coreano, destaca su poco habitual carga gore y sexual.
Una de las sorpresas ha sido Celda 211, nuevo film de Daniel Monzón que cuenta con la impresionante interpretación de Luís Tosar. Sin duda ha sido uno de los mejores trabajos que se han visto en estos cuatro días de festival, en donde bajo una coartada de denuncia social se construye un vibrante relato de personajes fundamentado en la amistad y el compañerismo que mantiene en vilo al espectador gracias al secreto que ha de salvaguardar uno de los personajes principales. Sin duda una de las mejores producciones que el cine español ha dado en el último año.
También han sorprendido por su calidad The Children (Tom Shankland) y Pontypool (Bruce McDonald), dos films pequeños pero realizados con mucho gusto y amor por el cine de género al más puro estilo 80's. The Children nos propone un relato en el que los niños se rebelan contra los adultos después de contagiarse con un virus, siendo esto último la parte más original de una historia mil veces vista pero resuelta con sencillez y buenas maneras, apoyándose en una tensa atmósfera y una gelidez tonal que le viene como anillo al dedo. Por su parte, Pontypool cuenta con un guión portentoso que nos relata como se vive desde una emisora de radio lo que parece ser un cataclismo mundial provocado por un extraño virus. En este film de innumerables aciertos, destaca un actor principal de un carisma asombroso y la construcción de un relato fantástico de gran escala a base de solo insinuar gran parte de lo sucedido - en un ejercicio de economía de medios parecido al que realizó Orson Welles en su famosa locución de la Guerra de los Mundos-.
Otros films que nos han gustado pero menos han sido The Orphan (Jaume Collet-Serra), espléndido relato de terror del esquema de "niña adoptada con problemas sicopáticos" cuyo único reproche es que no propone nada nuevo; Nymph (Pen-ek Ratanaruang), climática producción tailandesa cuyo reproche es la excelente lentitud del relato y una historia que no justifica del todo las pretensiones de su por otra parte magnífica puesta en escena; Les Derniers Jours du Monde (Jean-Marie & Arnaud Larrieu), extraña historia que atrapa por ser impredecible y por su patético ambiente apocalíptico pero que precisamente por todo ello no llega nunca a centrarse en ningún tema y no empatiza en exceso con el espectador; Deliver us From The Evil (Ole Bornedal), sordido relato en torno a la violencia y la falta de tolerancia presentes en ciertas zonas rurales del norte de Europa, en una historia de ficción de textura hiperrealista y narración vanguardista que chirría un poco cuando decide pasar del drama costumbrista al terror violento pero que nunca deja de tener una calidad más que notable.
En el apartado de las decepciones podemos apuntar The Countess
(Julie Delpy), deconstrucción de época del mito de la Condesa Bathory
que naufraga en su historia de amor naif y en su falta de definición de
intenciones; Canino (Yorgos Lanthimos), suerte de película dadaísta en
la que una vez asumida la excusa de su puesta en escena y narración
arbitraria todo acaba resultando una tomadura de pelo; Pandorum
(Christian Alvart), por momentos entretenida obra de aventura y terror
espacial que naufraga en su intento de construir dos historias en
pararelo de similar interés y cuya sorpresa final no solo es muy
previsible sino que no tiene interés alguno; Grace (Paul Solet),
interesante punto de partida para una historia que se vuelve aburrida y
sin gracia, amén de un trasfondo vegano y lésbico tan gratuito como
estéril; The Collector (Marcus Dunstan), plagio de Saw todavía más
previsible y con momentos ciertamente irrisorios, si bien visto como
torture porn trash puede resultar divertido; Ne Te Retourne Pas (Marina
de Van), relato sicológico predecible, insulso y que desaprovecha
sobremanera a sus dos esplendidas protagonistas por más que a nivel
visual tiene buenos efectos especiales digitales e ideas de puesta en
escena destacables.
En cuanto a las siempre bien recibidas reposiciones, hemos podido disfrutar de la proyección digital de dos obras maestras como Alien y La Naranja Mecánica, que siguen siendo tan buenas como cuando se hicieron e incluso parecen aún más actuales que entonces.

